Metástasis cerebrales y radiocirugía

Las metástasis cerebrales son cánceres cerebrales secundarios y se desarrollan como una complicación en hasta en el 30% de los pacientes con cáncer,1  además, representan la mayoría de los tumores cerebrales diagnosticados.2 Los cánceres primarios más comunes que dan lugar a metástasis cerebrales son los de pulmón (50-60%), mama (15 -20 %), melanoma (5-10 %) y colorrectal (4-6 %)1,3. Los médicos reconocemos cada vez más el impacto de las terapias convencionales contra el cáncer cerebral en la neurocognición y la calidad de vida,2 lo que sugiere un cambio en el estándar. La orientación hacia terapias menos invasivas, como la radiocirugía estereotáctica (SRS), puede ser beneficiosa.

El impacto del cáncer cerebral secundario y su tratamiento

Las metástasis cerebrales son responsables del 90% de las muertes en pacientes con cáncer3. Se estima una incidencia global de hasta el 9,6%. Sin embargo, esto puede ser una subrepresentación debido a una enfermedad asintomática o metástasis cerebrales secundarias ignoradas y no informadas en presencia de cánceres primarios avanzados.4

En los últimos años, el pronóstico a largo plazo y las tasas de supervivencia han experimentado una mejora significativa con el desarrollo de nuevas terapias, tanto focales como sistémicas.2,4

Las opciones de tratamiento incluyen:2

  • Esteroides orales o intravenosos
  • Oncología médica, incluidas las inmunoterapias
  • Resección quirúrgica
  • Radioterapia holocraneal (WBRT)
  • Radiocirugía estereotáctica (SRS)

Al igual que con todos los tratamientos médicos, se debe considerar la potencial aparición de efectos adversos y reducción de la calidad de vida en la consulta con el paciente al seleccionar un manejo en concreto.

El papel de la radiocirugía estereotáctica

La SRS implica la administración precisa de una gran dosis de radiación a lesiones focales en el cerebro, lo que reduce el impacto en el tejido neural adyacente.1 Fue descrita por primera vez en 1951 por el médico sueco Lars Leksell.6 Si bien inicialmente se usó como terapia combinada con WBRT, ahora se está reconociendo la eficacia de la SRS como tratamiento independiente.1,2

A medida que los médicos comienzan a prestar más atención a la calidad de vida relacionada con el tratamiento, han surgido varias ventajas de SRS sobre WBRT. En cuanto a la función cognitiva y la calidad de vida, se ha demostrado que la SRS es superior a la WBRT para pacientes con 1-3 metástasis intracraneales, manteniendo tasas de supervivencia similares. Incluso en el seguimiento a los 3 y 12 meses, los supervivientes a largo plazo demostraron una mejora cognitiva después de la SRS en comparación con los que fueron tratados con WBRT. En casos con cuatro o más metástasis cerebrales, se encontró que la SRS para cinco a 10 lesiones no fue inferior en comparación con pacientes con 2 a 4 lesiones, y la mediana de supervivencia general fue la misma.1 Estos datos sugieren que la SRS puede estar indicada como tratamiento terapia apropiada para pacientes con hasta 10 metástasis intracraneales.2

La carga del tratamiento para el paciente también puede reducirse con SRS, ya que la terapia se administra en una a cinco sesiones en lugar de sesiones diarias durante dos o tres semanas como con WBRT.1

A medida que los médicos buscan equilibrar los beneficios de la terapia con los efectos secundarios relacionados con el tratamiento, la SRS está demostrando cada vez más su beneficio como tratamiento definitivo para pacientes seleccionados con cáncer cerebral secundario.

En definitiva, la SRS puede resultar más cómoda para el paciente, obteniendo resultados similares respecto a control local y supervivencia en comparación con la holocraneal (WBRT) y tiene menos efectos secundarios debilitantes para los pacientes.1

Descargo de responsabilidad

Cualquier procedimiento que incluya tratamientos que involucren radiación conlleva riesgos, incluida la irritación de la piel y el dolor asociado. Antes de proceder con una derivación para tratamiento, se debe recomendar a los pacientes que busquen una segunda opinión de un profesional de la salud debidamente calificado. Como en cualquier procedimiento médico, las experiencias y los resultados de los pacientes variarán.

Referencias

  1.  Brown PD, et al.J Clin Oncol. 2018;36(5):483-491.
  2. Amsbaugh MJ, Kim CS. Brain Metastasis. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2022 Jan-.
  3. Weidle U,Niewohner J, Tiefenthaler, G. Cancer Genomics & Proteomics.2015;12(4):167-177.
  4. Tabouret E, et al. Anticancer Research. 2012;32(11):4655-4662.
  5. Trifiletti DM, Larner JM, Sheehan JP.J Radiosurg SBRT. 2016;4(1):1-3.
  6. Lunsford LD. J Radiosurg SBRT. 2011;1(2):77-83.
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