El testimonio de Pilar

“Sí, ha cambiado mi actitud, intento vivir día a día y aprovechar cada minuto junto a la gente que realmente me importa. Poco a poco voy retomando mi vida, cuido a mis hijos, salgo con mis amigos …”

Pilar

“Mi primer sentimiento fue de nerviosismo y miedo. Tengo dos niños pequeños y me atemorizaba lo que iban a vivir en los meses siguientes. Según pasaron las semanas e iban llegando los resultados de las pruebas del preoperatorio me fui tranquilizando. El día que me confirmaron que no había metástasis el sentimiento de miedo se me quitó, y tuve el valor de explicarles a mis hijos lo que pasaba: `mamá tiene cáncer´, a partir de ese momento me centré únicamente en curarme”.